Desabrochando a Martha

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La verdad es que es muy difícil aceptarlo tan públicamente como en un blog.  Yo siempre lo he sabido, desde pequeña en realidad.  Es más, creo que mis papás y mis hermanos siempre lo sospecharon, pero no era un tema que se hablara abiertamente… es decir, mi conversación sobre sexualidad con doña Martha se dio a mis 18 años, en la romería antes de irme de intercambio, cuando ella me señaló una valla de condones Durex y me dijo: “bueno… ya sabe…

Así es que esto de hablar de cuál era mi preferencia sexual, no era algo que se diera.  En fin, lo cierto es que a mí siempre, desde pequeña, me han gustado los hombres.  Es más, a los 5 años le pedí a Leonarndo García que fuera mi novio, pero me dijo que no porque era novio de Stephanie.  Eso no impidió que en todas las fotos de anuario yo saliera viéndolo, con ojos de vaca ahorcada.

Ufff… la verdad es que es un alivio admitir mi heterosexualidad y que todo el mundo lo sepa de una vez por todas: me gustan los hombres,  me encantan los hombres.

…así es queeeeee… ¿qué hay de comer?…

Suena raro, ¿verdad?

O sea, ¿qué es este tipo de payasada, Martha?  ¿Qué te está pasando por la mente?

Bueno, si les parece una tontera que yo haya admitido que soy heterosexual, ¿por qué es una necesidad que nuestros amigos homosexuales lo admitan públicamente?  ¿Qué es ese deseo casi mórbido de señalar al otro para poder ponerle una etiqueta?  ¿Qué será?  ¿Pensamos que los vamos a rescatar de sus ataduras y le vamos a otorgar la libertad ansiada de ser lo que son?  ¿En serio pensamos que tenemos ese poder?  ¿O será más bien que lo ocupamos para poder hacer/resistir chistes denigrantes, ponerles apelativos despectivos y asegurarnos de no salir medio chingos delante de ellos porque y vaya a ser que les guste todo esta belleza que hizo mi mamá y Dios me dio.?

No me tomen a mal: entiendo que hay una necesidad individual por aceptar el verdadero Yo con todo y ángeles, demonios y bestias. Si es su deseo admitirlo porque ya no puede más, no puede seguir aparentando lo que no es o simplemente le dio la regalada gana… pues hágalo, que aquí todos creemos ser libres.

Mi crítica es hacia todas las personas que exiguen que alguien “lo admita”, es hacia ese egocentrismo, ese narcisismo que sentimos por encasillar a los que nos rodean.  Y lo digo en primera persona plural porque, por mucho tiempo, yo lo sentía así.  Por un lado, porque soy curiosa, por el otro porque en eso se esta convirtiendo esta sociedad.
El día que me di cuenta del error estaba hablando con un ex.  Él cayó en cuenta que amar se siente igual en cualquier cuerpo, se siente rico compartirlo y que qué importa si al vecino le gusta hacerlo con un tipo o una tipa, siempre y cuando no le haga daño a nadie, por supuesto.

¡BOOM! Su cerebro explotó.

Lo cual es cierto: el saber su sexualidad no le da un valor agregado a nuestra relación de amigos, porque lo interesante es que no le quita su habilidad para compartir secretos, frecuentarnos para tomar un café y contarnos nuestras vidas, acompañarnos en los momentos difíciles, celebrar acontecimientos magnánimos y participar de las cosas que le gusta al otro, en la seguridad que brinda el cariño mutuo.

A lo que voy es que dejemos vivir al otro a como nos gustaria que nos dejen vivir…

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Nadie me cree cuando les mando un email

Nadie me cree cuando les mando un email

 

Hace unos días recibí el famoso correo spam que dice que uno se ganó miles de dólares de un millonario africano.  Lo único que hay que hacer es contestar el correo con información personal que va desde el número de teléfono hasta la edad.  Obviamente, lo borré… después de postear un hermoso status con foto en Facebook.

Pero me he quedado pensando, ¿qué haría yo si me ganara 64 mil dólares por mi bella cara y carismática personalidad?

Empecemos por los puntos más obvios: no me compraría ni carro ni casa.  El primero porque nunca me ha interesado y el segundo por lo mismo.  El otro día hablaba con mi amiga Melili y ella me hacía ver como siempre ando hablando de alquilar apartamentos (ojalá con ventanas grandes en San José o San Pedro, con servicios incluidos en el alquiler… y que acepten perritos…)

Lo segundo es que no le diría ni a media alma porque apenas la gente se da cuenta que tenes cinco pesos más, te los piden prestados.  O por lo menos eso vi en TED de cómo ser feliz con dinero.  Seamos realistas: solo cierta cantidad puede prestarse, no a cualquiera, no siempre.

Finalmente, seguiría trabajando porque, en algún momento, todo ese dinero se va acabar.  Lo más probable es que sea en chicles y chocolates.  Eso sí, cancelaría los piquillos que tenga en deudas o así.

Aclarado los puntos generales en lo que todo el mundo haría, hace mucho tiempo leí una cuestión que creo que hacen en alguna religión: hay que compartirlo un porcentaje y gastar el resto lo más pronto posible.

Así es que tomaría una  parte para donarlo a Territorio de Zaguates.  Eso sin pensarlo dos veces.  Ellos necesitan tanto apoyo para poder mantener el lugar, pagar recibos y darle una calidad de vida a esos perritos… además, que uno sabe que no lo van a malgastar en cuestiones administrativas como la mayoría de las ONG o que va llegar un papanatas a robarles todo.

Lo siguiente es lo más obvio en mí: sacaría vacaciones para ir a Asia, una semana en cada uno de los países que siempre he soñado: India, Tailandia, Laos y China… y Japón… y Filipinas… y Malasia… bueno, tal vez dos meses sin goce de salario.

O si no, buscaría un posgrado en psicoanálisis en Austria o Francia (por obvias razones).

Y compraría muchos zapatos.  Y blusas.  Y libros.  Y una cámara para grabar mis aventuras en el mundo. Y… y… y… la plata se me iría en chicles y confites.

Sí, creo que le he puesto mucha cabeza.  Porque es cierto lo que salió en un estudio hace algunos años: todos creemos que seríamos felices si ganáramos un 10% más, no importa cuánto gane ahora, si son cientos, miles o millones.

Ustedes, ¿qué sería lo primero que harían se alguien les diera 64 000 dólares?

Con el pasar de los años me he dado cuenta de una cosa: los suvenires solo representan algo para quienes fueron a visitar el país.  Para el resto del mundo, a quienes nos traen una carajadita, tiene que ser muy simbólico como para poder darle un aprecio más allá del gesto o algo muy particular, como mi amigo Chinito que me trajo un gindajito de China con un perrito, porque yo soy Perro en el horóscopo chino.

Casi siempre y en el mejor de los casos, los suvenires terminan en cajas, cajones y escondidos en el fondo del cuarto de quienes lo traemos… si no es que, eventualmente, los botan porque uno solo puede tener cierto número de llaveros.

Yo lo que traigo es comida.  Sí señores, leyeron bien.  Lo mío es regalar comida.

Parto del principio que las personas felices prefieren invertir su dinero en experiencias, no en cosas.  Por eso, cuando viajo, me encanta probar comidas diferentes que no se comen normalmente en Costa Rica.

Bajo este principio he comido tunas, ancas de rana, anticuchos, y hasta Weißwurst, así como he bebido licores que hacen ver duendes, piscos de frutas exóticas del Amazonas y cervezas belgas de todos los tipos imaginables.

Así es que, cuando regreso de un viaje, traigo dulces y salados para que mis amigos experimenten un pedacito de la cultura del país al que visité: chocotejas, kissess que solo se ven en Hersheys, jaleas de dátiles con nueces, cervezas y hasta quesos ahumados con hierbas.

Esta es una situación “win-win”: todos experimentamos algo nuevo, yo quedo como las grandes y ellos no terminan con un imán de refrigerador de Intercourse, PA.

Lo mejor de todo, es que este tráfico de comida no es de una sola vía.  Mis amigos también se han dado cuenta del valor de la comida y comparten conmigo los tesoros culinarios que solo se encuentran en los países donde fueron.  Como las galletas de almendras de China, la gelatina dulce de hierbas de Alemania, el dip de queso y espinaca de Estados Unidos o el arequipe de Colombia.

Por lo demás, no esperen nada más de mí.  Excepto a la gente que ya sé que les gusta esas carajadas, como los imanes de Meli y las camisetas de Nati.

 

Nota aclaratoria: La siguiente conversación por chat es verídica: imposible inventar una cosa como estas.  He obtenido autorización de las participantes para editarlo y compartirlo en el blog. 

Marcia: hello, ¿puede hablar?

Yo: No necesariamente, pero puedo contestar el chat

 Marcia nos mete a Ana y a mí en un chat.

 Marcia: ¿Uds. no es q tenían planeado ir a Perú?

Yo: teníamos, pero no lo coordinamos

Marcia: se van a morir

Ana: ¿por qué? ¿Nos va a llevar?

Yo: ¿que los tiquetes estuvieron en 150?

Marcia: los tiquetes están en $103.  No lo puedo creer

Ana: ¿están a las ya?

Marcia: me acaban de pasar el link, nunca había visto ese precio

Yo: si escogen un fin de semana y me prestan la tarjeta para comprarlo

Ana: ¡llévenos Marcia!

Yo: siiiiiiii, vamos… 4 días

Marcia: estoy literalmente con la boca abierta

Ana: ¡vamos!

Yo: ¿cuánto puede costar el hospedaje?

Ana: ¡yo si me apunto!

Marcia: jajajaja, yo no puedo chicas

Yo: ¿¿¿para qué alborotas el panal de las abejas???? ¿Para qué?

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿PARA QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ????????????????????????

Marcia: solo quería que sufrieran conmigo jajajaja

Ana: ¿¡para qué putas!?

Yo: vamos y dormimos en un parque

Ana: ¿el hospedaje es muy caro Marcia?

Yo: de viernes a lunes

Ana: ¡yo lo hago! quiero iiiiiiiir… Machu Pichuuuuuuuuuuu…

Marcia: pero en 3 días no hacen mucho allá

Yo: Marcia, coopere

Ana: si Marcia…ud está siendo parte del problema y no de la solución

Yo: bueno, vamos al desierto

Ana: ¡si vamos! (yo quería machu pichu pero ok)

Marcia: mae… está demasiado barato, no lo puedo creer

Yo: jale, comemos mierda

Ana: ¡vamos!

Marcia: ese tiquete vale min $800

Yo: pan, agua, azúcar, ¿qué más da?

Marcia: allá la comida es muy barata

Yo: este es el plan, nos vamos viernes, sábado vamos al desierto a hacer sandboarding, el domingo conocemos Lima. Regresamos lunes

Ana: awwwwwwwww… vamonoooooos

Marcia: dicen que para marzo esta igual

Yo: vamos en marzo

Ana: ¡demosle!

Marcia: ahhh pero mita va para rep dom

Yo: vamos en mayo

Marcia: wahhhhh… ¿un feriado?

Ana: Marcia callese! Jajajajaja… ¡yo voy cuando sea! Ud. escoja mita…

Yo: yo no tengo ni un cinco en este momento.  ¿Quién tiene tarjeta para comprarlos ya?

Ana: yo pero no sé si pasa… jajajaja

Yo: con paciencia y fe en Jesucristo

Ana: ¿le da?

Yo: pásela

Marcia: estoy en un predicament jajajjaa… está demasiado barato… ¿A q precio sale?

Yo: 103, cada una… ida y vuelta together

Ana: dele mita

Marcia: PERRAS!!!!

Ana: jajajaja… ¡¡¡vamos Marcia!!!

Yo: vamos Marcia… comamos mierda un día… el día de mañana se va arrepentir

Ana: ¡exacto!… adrenalina que llaman

Marcia: ¿cuánto sale esa fecha?

Yo: del 5 al 9 de marzo… hasta me sudan las manos

Ana: mae…voy a llorar digamos… Marcia!… no sea pussy… jajajaja… ¡vamos! la va a gozar… vamos a tomar tecito de coca jajajaja… 103 dolares, ¿verdad?… hablenmeeeee! no me dejen… ¡stay with me girls! stay with meeeeeee… jajajajaa

…justo en ese momento, hablaba por teléfono con Marcia…

Yo: bueno ya la convencí

Ana: awwwwwww… dele, ¡dele antes de que se arrepienta!

… cinco minutos después…

Ana: ¿¡que putas pasa!? 😥

Marcia: ya no sale el precio

Yo: la culpa la tiene Marcia

Marcia: NOOOO

Ana: ¿y para febrero?

Yo: ya no deja

Ana: nooooooooooooooooooooooo :'(… ¿y febrero?

Yo: no tampoco, yo no  le voy a hablar a Marcia en 3 semanas: 1 por jugar con mis sentimientos, otra por no decidirse y la última porque soy una vieja rabietosa

Ana: noooooooooooooooooooo 😥

… tres minutos después…

Marcia: para febrero si sale

Yo: ¡cómpreloooo! ya lo pudo escoger…escójalo… cómprelo

Marcia: suave

Ana: oiga mita dele para febreroooooo… dele Marcia

Marcia: que le di del 1 al 7… suave… no aguanto la presión

Yo: y swpuwa sw pFO … Y DESPUES DE PAGO… fue mucha mi emoción… no pude con el teclado

Marcia: no podemos tantos días, q fecha, del 4 al 8? de feb

Yo: dele

Ana: si me gusta

Marcia: de jueves a dom

Ana: sino del 11 al 15 y así nos pasamos el 14 y sus culioladas por el ass jajajaja

Yo: me salió del 5 al 9

Marcia: no mae esto debe ser un error del sistema, cuando le doy comprar cambia a 500

Ana: oh Copa más re hijueputa

Yo: del 1 al 4 me salió… ya le estoy dando booking… de domingo a miércoles… vayan pidiendo vacaciones

Marcia: suave… ¿y las visas?  No da tiempo

Yo: ahhh picha

Ana: ¿qué hay que pedir? ¿Vacaciones o visas? no entendiiiii

Yo: las dos… cuanto duran en dar la visa

Marcia: como una semana, de lunes o martes, para viernes

Ana: ¿¡por qué el destino no quiere que yo viaje!? 😥

Yo: no, ya no hay… ¿por qué Marcia es así con nosotras? ¿Qué le hemos hecho, Anita?

Marcia: mejor busquemos para Las Vegas… ¿yo que?

Ana: no sé mae… no sé

Yo: uno buena gente… la escucha… se toma el cafecito con ella

Marcia: yo quería compartir con Uds. mi descubrimiento

Ana: jajajajajaja

Yo: jajajaja… bueno, DC es siempre una posibilidad y si no voy a la maratón, podríamos ir para Halloween

Ana: Marcia y Las Vegas ¿qué? ¿¡También es otra mentira!?… jajajaja… hábleme con la verdad…no quiero más engaños

Marcia: jajajjaja… eso estoy viendo

Yo: jajajaja… eso YO lo estoy viendo… con mis 4 cuatrimestres y 6 materias, puedo decir…

Ana: jajajajajaja… 4 eyes check

Yo: hasta me siento mareada

Marcia: yo tuve q comerme un Milán… a ver si me tranquilizaba… no sabía si reír o llorar

Ana: que mierda

Yo: yo tengo que tomarme un té de manzanilla

Ana: eso iba a ser lo más loco que iba a hacer en mi vida… ¿¡se imaginan que playada y que desilusión!?  No lo hiceeeee

Marcia: yo también, casi me da un infarto

Yo: bueno, eso no hubiera sido lo más loco de mi vida… but it was up there

Marcia: maes

Ana: uh…ya las palpitaciones van disminuyendo…ya bajando revoluciones…es una verdadera lástima que este tipo de cosas nos sucedan a nosotras las personas buenas… ¿no les parece?

Marcia: todavía me sale, del 4 al 9, de feb… para que las suba… jajaja

Ana: ¿y las visas? no da tiempo o, ¿sí?

Yo: a mí me están sudando las axilas, ¿ustedes saben lo que es pasar todo el día con las axilas mojadas por este agarrón de burro?

Ana: si si da tiempo tons COMPRELOOOOOOO

Yo: ESO

NO

ES

DE DIOS

…15 minutos después…

Ana: mita se salió jajaja no pudo más jajajaja

Yo: jajajajaja… fue mucho para mí

Ana: ¿qué hay que preguntar en la embajada?

Marcia: del 4 al 11 si sale todavía… pregunte el tiempo para solicitar una visa y los requisitos… que queremos viajar el 4

Yo: oh por dios

Marcia: mae… yo también ya estoy transpirando… jajaja

Yo: no puedo… voy por un té y cuando regrese quiero respuestas positivas

Marcia: jajajajajajaja

… 20 minutos después de que me fui hacer el té, donde solo discutieron lo de la visa…

Yo: yo dije que quería regresar con respuestas positivas

Marcia: para el 5 está a ese precio también y para el 6!!!

Ana: uy!!!!

Marcia: eso si nos da tiempo

Ana: deleeeeeee

Marcia: del 6 al 10? o ¿hasta cuándo?

Ana: del 6 al 11… Del 6 al 10… cualquiera

Marcia: claro esos pasajes son todo el día de vuelo

Ana: ¿¡está afirmando o preguntando!?

Marcia: afirmando…

Ana: ¿salen? ¿Ud. nos abandonó?

Marcia: ¡¡¡¡¡¡casi 10 hrs en Panamá!!!!!!

Ana: no estoy entendiendoooooo

Marcia: nos vamos de shopping jajjaja

Ana: awwwww… vamonooooooos… jajajajaja

Yo: ¿ya lo compró?  Diga que si

Ana: jajajajaja… me está dando algo…no estoy entendiendooooo

Marcia: regresamos 10 o 11… ¡díganme!

Yo: 11… 10…

Ana: 10

Marcia: del 6 al 10

Ana: ¡voy a llorar!

Yo: esto

no

es

de

dios

Ana: no tienen idea la cantidad de litros de orina que hay en mi vejiga y no me atrevo a bloquear e irme solo para saber… necesito que Marcia me dé una respuesta positiva

… 2 minutos después… pero que parecieron una eternidad…

Yo: yo creo que Marcia no dice nada porque no logró comprar el tiquete… y no quiere que le caigamos de nuevo

Ana: ¿será? Marcia…por amor  a mi vejiga, dígame algo

Marcia:

SORRY

Flights matching your selections are no longer available. You may want to change one of the following:

Ana: fuuuuuuuuck… ya vengo

Marcia: estoy en copa suave… x eso no uso Expedia

Ana: ¡Im back!.. ¿¡Ya nos vamos el 6 entonces!? jajaja

Yo: jajajajajajajajaja… no 😥

Ana: ¿el 7 entonces?

Marcia: ¿7 que?

Ana: diay no se… ¿cuándo nos vamos? ¿Hago maleta?

Marcia: parece que si

… y mientras se pasaban números de tarjeta, Ana mandaba el billing por una foto en WhatsApp y demás enseres…

Yo: Esto es parir… de verdad: la espera, el sudor, la angustia

Ana: me duele el estomago

Yo: el dolor de panza… no sabes si es caca o qué

Ana: tengo nauseas…o hambre…no sé…

Marcia: ¿el billing address?

Ana: ¿le llegó?

Marcia: no

Yo: ¿por qué no se lo digitas?

Ana: (la foto) ¡no quiere salir!… es muy larga…voy

Marcia: digite esa mierda

…. Ana digita el billing… Marcia lo pega en la página… yo espero.  Todas con el corazón en la mano, cruzando dedos para que pase la tarjeta….

Marcia: … me va dar algo

Ana: me siento mareada… ¿será este estrés en serio?

Marcia: pasó… WUJJJJUUUUU

Ana: awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww… jajajajajajajajajaja… ¿¡nos fuimos entonces!?

Marcia: MAE NO LO PUEDO CREER

Ana: voy a llorar… ¿de qué día a que día?

Marcia: ahora si me va dar algo

Yo: del 6 al 10

Ana: JAJAJAJAJAJAJAJA… no lo puedo creer… jajajajaja

Yo: oh por dios… oh por dios

Marcia: ¿vamos a Nazca?

Yo: donde sea, voy a escribirle a mi amigo en este momento, ¿cómo cuánta plata necesitamos?

Ana: ¡yo voy donde sea!

Yo: yo también… mae, no voy a poder dormir, tengo que avisar en la U

Marcia: maes ya tengo el estómago revuelto

Ana: mae no puedo creer la felicidad

 

Y esta es la historia de cómo empezó mi viaje al Perú.

 

Regalos

Regalos

El sábado me fui de maratónica con doña Martha para comprar regalos de Navidad… ¡qué cosa más terrible!  Esta mujer de Dios no es de baterías: es de luz solar porque pasamos casi 8 horas, entrando en casi todas las tiendas de todos los centros comerciales y no paró ni para tomar café.

Yo solo hice rabietas tres veces por hambre, grité dos veces y en cinco ocasiones supliqué que nos fueramos para la casa… porque en ese sentido, soy más práctica: yo sé qué voy a comprar, a dónde y cuánto me va a costar.

Eso sí, llegar a este nivel de Nirvana Regalístico no ha sido fácil.  Preguntar a las personas que quieren, es desesperante cuando te salen con una de dos:

  1. Yo no necesito nada, lo tengo todo.
  2. Cualquier cosita me va a ser feliz.

O peor aún, cuando salen con que esta época no es para regalar, porque ese es un plan de mercadeo para que derrochemos dinero y que debemos pensar en los más necesitados… blah, blah, blah… o como dijo Annita en su blog: “Me hace pensar que Ud. posee una leve tendencia al comunismo…”

Por eso, he desarrollado tres técnicas infalibles e invencibles, para no terminar regalando un despertador o un lubricante (como sé que ha pasado):

Los no-no

Hay cosas que nunca es buena idea regalar, ni aquí ni en la China, como los electrodomésticos para la mamá… a menos que la mae le encante cocinar y siempre haya querido una KitchenAid.  Si alguno de mis futuros hijos por nacer me regala una refrigeradora, es muy probable que le ponga un candado y la llene de comida que yo solo voy a devorar … ¡porque es mia!

Otro regalo que nunca se debería dar es aquel que genere más responsabilidades de las que la persona desea.  Esto va desde mascotas, hasta suscripciones por 3 meses en Netflix.  ¿Quién le garantiza que su prima va a tener el dinero para seguir pagando por su suscripción en Audible de Amazon?

Finalmente, los regalos para “mejorar a la otra persona”… como un libro de cocina para que deje de quemar las ollas o un Orbitrek para ver si rebaja los kilos demás, acumulados de las últimas 5 navidades.  La verdad es que va a ser un desperdicio de dinero porque NUNCA lo va a utilizar.

La lista

Melili, mi mejor amiga, y yo tenemos más de 7 años de ser las mejores amigas en esta Tierra y la confianza nos ha llevado a lo que llamamos La Lista.

Unos días antes de cualquier fecha que conlleve a un regalo, solo nos mandamos un mensaje pidiendo de 5 a 10 cosas que nuestro corazón capitalista desea y no puede vivir un día más sin él.  Con una idea del presupuesto de ambas, mandamos mensajes de lo que podría ser: desde el último libro de Ken Follet, hasta una gorra para correr, una blusita o mil chucherías.

Hemos llegado a ser tan específicas hasta de mandarnos foto, talla, precio y tienda.

Lo mejor de todo es que sigue siendo una hermosa sorpresa porque La Lista no significa que eso es lo que nos vamos a regalar, pero si nos da una idea general de lo que podría ser… no sé, pueda que Melili reciba una almohada de viaje en forma de chancho… o el disco de Kathy Perry… solo yo lo sé… (ñaca, ñaca)

Los regalos que todos amamos

La empresa para la que trabajo siempre da un regalito para el día de la madre.  Casi cuatro años después, todas las mamás de la empresa hablan de la vez que les dieron un certificado para un masaje en un spa y todos los años esperan que sea lo mismo.

Eso es lo que yo llamo un regalo que todos amamos.

Otro ejemplo de estos son las canastas llenas de cosas bellas y ricas.  Melili me dio la idea el año pasado, cuando compró varias canastas y las llenó de delicatessens.  Las canastas o bolsas, pueden ir llenas de comida (botellas de vino, jaleas, quesos, galletas, queque navideño) o de chucerías (lapiceros, maquillaje, tarjetas de regalo, medias, juguetes, ropa interior) o cosillas de primera necesidad, pero que su precio es ligeramente elevado como para comprarlo todos los días (jabón Dove, crema Ponds para la cara, jabón de ducha Lactovit)

Tarjetas de regalo

Esto una de las mejores cosas que los gringos han podido inventar, después de Facebook y el lapicero para escribir en el espacio.

La cuestión es nada más saber cuál es la tienda o el restaurante favorito, dirigirse a él y decir que se va a comprar la tarjeta por X cantidad de dinero.

Algunos dicen que es feo porque es como regalar plata.

Yo lo llamo práctico.

Escuchar y observar

Gracias a este método he sido calificada como la mejor regaladora entre familia, amigos y novios.   Es muy sencillo: solo necesita que agudice sus sentidos la próxima vez que vaya de compras con esa persona.

Simplemente se trata de escuchar las mil y una cosas que la persona dice que son sus favoritas o que siempre anda pidiendo prestado, pero que todavía no va a comprar aunque las necesite.

Como a doña Martha, quien ha pasado toda esta semana diciendo que no tiene secadora de pelo y que qué útil que es en el invierno… ¿pues adivinen qué es uno de sus regalos? (no os preocupéis, que ella nunca lee mi blog)

O mi hermano el Macho, quien tiene una obsesión severa con Superma y Spiderman.  Su programa favorito es Smallville y para una Navidad, le regalé una camiseta roja y otra azul porque así se vestía Clark.

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Quiero tomar un momento para desearles  la mejor de las Navidades, que lo pasen junto a las personas que más aman y disfrutando del tiempo libre que genera la época.  Recuerden que más allá de ser el recuerdo cristiano del nacimiento de Jesucristo, es la época mundana para estar con la familia, pedir perdón, recargar energías y comer como degenerados.

Si van a alcoholizarse, no conduzcan maquinaria pesada como automóviles… y que el camino del alcohol no los lleve por el guaro vaquero.

Me fui para la tierra de mis antepasados con mi Macho Ratón (nuevo sobrenombre del Compañero Sentimental, a petición propia de él mismo) y con su mejor amigo Guajaqueño.

Así mismo es.  Los tres nos fuimos para Granada, Nicaragua a disfrutar de los manjares, el licor, la fiesta poética, la infraestructura colonial y vivir la vida burguesa que nos merecemos.

He aquí lo que allí aconteció:

Zopilotes en la frontera: Nos fuimos en carro.  Una vez que uno cruza una aguja limítrofe (sí, una aguja como de residencial es lo que demarca ambos territorios), se encuentra a merced de un grupo de zopilotes jóvenes que intentan asustarlo matarlo  ayudarle a sacar los cincuenta mil trámites que hay que hacer el lado nica.

Dos horas después, cuando ya se pagaron todos los impuestos, seguros y demás enseres, uno siente una libertad.  Una brisa.  Comienza a ver el Lago de Nicaragua.  Oye a los pajaritos y al Guajaqueño cantar y todavía no puede creer que se haya dejado el suelo tico.

¡San Juan del Sur rocks!: La belleza es incomparable.  Mar celeste cielo, arena dorada, embarcaciones esparcidas a lo largo de la playa, un Cristo que vigila todo lo que pasa y Toñas frías a cada paso que se da.  Ese es el pueblo que el Guajaqueño siempre recordará como el lugar donde comió 3 colas de langosta por $11 en uno de los restaurantes más finos del lugar.

San Juan del Sur, Nicaragua.  Foto cortesía del Macho Ratón

San Juan del Sur, Nicaragua. Foto cortesía del Macho Ratón

Granada nos recibió con doble arcoíris: No habíamos terminado de admirar la belleza de la costa, cuando entrando al camino de Granada por Rivas, comenzó a llover y dos arcoíris completos se formaron el cielo.  Mis ojos no lo podían creer y era como si Dios nos estuviera recibiendo.

La vara aquí es probarlo todo:  ToñaPremiumVictoriaVictoria FrostVictoria Selección MaestroVictoria Light… Todas se probaron, no se escatimó en nada con tal de disfrutar de las mezclas de cebadas, lúpulo y demás cereales nicaragüenses.  El Flor de Caña bajo por nuestras gargantas en una serie de mojitos.  No dejamos de lado el quesillo y el vigorón… yum, yum, yum…

En los buses todo se vale: No me monté, pero vi muchos pasar hasta el seserete de gente.  ¡Qué cosa más impresionante ver salir a la doñita de la puerta de emergencia que esta atrás!  Un muchacho le pegaba un grito al conductor para avisarle que ya todos se habían bajado y que podía arrancar.  Lo primero que dijo el Macho Ratón: “Eso en Costa Rica, ya le hubieran caído todos los grupos sociales, la ley, los ministerios…”

¡Ah! Y como en las películas, con cuarenta mil paquetes amarrados al techo.

Los buses en Nicaragua dan miedo.  Foto cortesía del Macho Ratón.

Los buses en Nicaragua dan miedo. Foto cortesía del Macho Ratón.


Calle la Calzada: Cuando la descubrimos, fue como que los ángeles hubieran quitado una cortina, un coro celestial cantara notas gloriosas y Dios nos dijera: vayan, mis queridos hijos, que por esto lo hemos puesto ahí.  Los mejores bares, restaurantes y el hotel más hermoso que jamás existió, están en esta calle adoquinada que cubre, por lo menos, unas cuatro cuadras.  Solo se puede comparar con los cafés españoles o parisinos.

Lo mejor de Nicaragua fue su gente: El vampirin que nos ayudó en la frontera.  Nick, el guía en Masaya.  Alejandro, el botero que nos llevó por las isletas.  El artista que nos demostró como decoraba.  La muchacha de la recepción.  La mesera en el bar de la esquina, quien nos recomendó comer el vigorón del quiosco del frente.  Todos y cada uno de ellos demostraron un nivel de amabilidad, educación y amor a su patria, que no había visto en nadie desde hacía mucho tiempo.

Por eso no había podido escribir… y porque me ha costado acomodarme otra vez a la realidad… ¡qué varas las mias!  Sin dejar de lado que si no era viernes o martes, no iba a publicar y luego que se acaba el mes, entonces me dije, mejor lo publico el primer dia marzo… y bueno… así va mi cabeza histéricamente atarantada.

Con respecto a mi reto personal de no ver televisión, tengo el orgullo de decir que pude cumplir con las reglas… bueno… casi…

 CONCLUSIONES

  1.  Es difícil, pero no imposible.  Llega un punto en el que tu cuerpo te pide imágenes en movimiento.  Luego te acostumbras.  Cuando ya se puede apreciar de la caja del demonio, pues ya ni dan ganas de prenderlo.
  2. Es fácil sustituir la máquina con cualquier página en internet.  Me di cuenta de esto cuando youtube me pidió meter un captcha porque estaban recibiendo muchas solicitudes de mi numero de ip… ahí fue cuando dije que mejor no seguía viendo videos.
  3. Es difícil hacer creer a un Macho Ratón que es él quien quiere ver un capítulo de Sex & the City, mientras uno está de visita.
  4. Es difícil tener que ver el resumen deportivo de canal 13 los domingo en la noche porque el Macho Ratón quiere ver cómo le fue a su equipo… sabiendo que en TCM están pasando Some like it hot y no poder decir nada.  El consuelo: pude ver a Coto, un amigo de la U.
  5. No me terminé el libro de Kundera.  Lo cual me hace pensar que tal vez el libro si sea lo pesado.  El libro, no el autor, claro está.
  6. ¿Qué hice con tanto tiempo en mis manos?  Me acosté temprano, saqué a las zaguas a caminar, ahora voy 5 veces a la semana al gimnasio, empecé a salir más con mis amigos, me he hecho más puntual y he disfrutado de los sonidos de la naturaleza, como de los pajaritos, el viento en los arboles y el río que pasa detrás de mi casa.

El único día que yo misma romí mi propio reto fue el domingo 27 de febrero porque fue la entrega de los premios de la Academia, los Oscars.  Solo porque tengo 29 años de estarlos viendo (30 si contamos cuando estaba en el vientre de mi madre) Es una tradición y costumbre familiar que no se puede romper por nada en el mundo.

No porque me guste ver la alfombra roja, ver como fueron vestidos, ver las pelis ganadoras y marcarlas en la lista que tengo de ellas, escuchar los chistes y monólogos, ver si comparto la opinión de la academia… ¡NO! ¡Jamás en la vida se trata de eso!

Simplemente estaba respetando una tradición.

Para este mes, voy a usar el mínimo del internet.  En el caso de Facebook, solo en la mañana y en la tarde.  Quedan fuera del juego desabrochandoamartha.com, twitter.com, google.com, wikipedia.org (y no porque lo lea cuando estoy aburrida), sites de líneas aereas, buses y trenes.  Osea, no voy a ver ni 9gag.com ni youtube.com, básicamente… ni monsterdivx.com… ni cuevana.tv

¡OH DIOS! ¿EN QUÉ ME ESTOY METIENDO?

¿Lo lograré?  No 9gag va a estar difícil.

¿Lo lograré? No 9gag va a estar difícil.

A mediados de enero estaba saliendo de mi casa cuando una figura sombría se me acercó.  Mi reacción natural fue dar un paso atrás…

“¿Muchacha, ahí vive doña Martha?”

“Sí.”

“¿Marthita, no se acuerda de mí? Soy Annie”

“¡Por Dios Santísimo! ¿Annie?  ¿Annie, Annie, mi nana Annie?”

“Sí mi chiquita, soy yo.”

Mi mamá conoció a Annie pocos años después de que se divorciara,en este grupo de la iglesia católica llamado el NeoCatecumenado.  Era  una jovencita de 18 años quien amaba la vida y tenía la voz más linda que jamás he escuchado en la vida.  Su carisma era tan hermoso y era tan cariñosa que al poco tiempo se convirtió en nuestra nana.  Mi recuerdo más vivo con ella es estar en la iglesia, las dos jugando a dar vueltas.

Pero como todo en la vida, todo sigue su ritmo y llegó un punto en el que nunca más volvimos a ver a Annie.

Hasta hace unos 10 años.

Doña Martha regresó al grupo.  Las vueltas de la vida hicieron que ella estuviera en la misma comunidad que la mamá de Annie.  Con la fuerza que solo una madre puede tener, le contó que ya no vivían juntas porque le había robado hasta lo que no tenía para gastarlo en drogas.

Escuchar esa noticia fue como una patada en el estómago.

Para Semana Santa, un par de días antes de la Pascua, Doña Martha ofreció llevar a varias personas a su casa en su hermosa buseta de 12 personas.  Entre ellas, a la mamá de Annie, quien se sentó al frente.

100 mts sur de la Cañada, escuchamos:

“¡MARTHA! ¡MARTHA! ¡MARTHA!  ¡ES PASCUA!”

Doña Martha pegó un frenazo inmediatamente.  Yo nada más vi algo que no puedo definir: una figura que corría como queriéndose quebrar, un esqueleto sucio, con el pelo enredado, casi sin dientes, que escupía palabras gruesas, con ese tono de hablar de la calle, con los ojos perdidos en el limbo de su realidad.

La mamá de Annie solo le pedía a mi mamá, en nombre de todo lo que es bueno y santo, que por favor arrancara.

Ese zombie se aferró a la ventana de doña Martha quien, en la muerte de su suspiro, dijo el nombre.  Ese momento fue como sacado de una película: Annie pidiendo dinero para un café porque no había comido quién sabe desde cuando, doña Martha en shock porque no entendía lo que pasaba y la mamá de Annie le decía que se fueran ya con la mayor de las frialdades.

Le dio 300 colones que era la único que tenía y seguimos con el corazón en la mano.

Nunca, en la vida, voy a olvidar ese momento en el que Annie me volvió a ver y gritó “¡Marthita, mi chiquita!”, estiró su mano para tocarme y yo me hice para atrás.

En fin, creo que nadie logró dormir.

La mamá de Annie nos llamó al día siguiente: los compañeros de andanzas la había golpeado de tal manera por robarle la plata, que estaba internada en el hospital.  Al salir, la mamá hizo lo que una madre siempre hace: se la llevó a su casa con la promesa incierta de que entraría en rehabilitación.

A los pocos días, fuimos a visitarla.

“Marthita, nunca se meta drogas, nunca.  Es un mundo tan feo y usted es tan linda, mi chiquita.”

“Pero Annie, ¿cómo te dejaste?  ¿Cómo llegaste a ese extremo?”

“Muy fácil Marthita.  Primero probé la marihuana y esa sensación de paz es increíble.  Después cogí fumada y es muy rico, me gustó, ¿me entiende?  Luego me regalaron un puro de marihuana con coca y  no hubo vuelta atrás.  Pero, ¿usted me entiende?  Yo quería sentir más.  Y me empecé a meter coca, heroína, extasis… hasta que un día alguien me dijo que probara la piedra.  Marthita, el momento en el que la prende, tira ese destello y uno empieza a sentir algo tan maravilloso por todo el cuerpo… Uno la pasa tratando de volverlo a sentir, pero en su puta vida vuelve… y uno fuma, y fuma, y fuma, y fuma buscando sentir lo mismo…”

Entre las historias más crudas que me contó, se acuerda de una noche en que un hombre en un 4×4 lujoso llegó a la esquina donde siempre estaba.  El del carro les dijo que tenía una casa llena de droga y que si quería, podían irse con él.  Eso fue una orgía que duró una semana.  El legítimo, todos contra todos: cogiendo, inyectándose, oliendo, durmiendo, cagando, fumando y volviendo a coger.

La crudeza está en saber que eso pasó a 100 mts de mi casa, en la de un alemán que sólo Dios sabe que pasó con él.  Era un piloto que estuvo en la cárcel por andar no sé cuántos kilos de cocaína en una avioneta.

Annie no aguantó y a las dos semanas volvió a la calle, robando a su mamá lo poco que tenía.

No voy a mentir, cada vez que pasaba por la cañada, iba con los ojos muy abiertos tratando de ver alguna cara conocida, con los oídos muy atentos tratando de escuchar mi nombre, con el corazón que me latía a mil, con el cerebro maquinando el qué hacer si me la topaba.

Verla, finalmente, frente a mí, recuperada, bien vestida, como cualquier hija de vecino, me hizo un nudo en la garganta y lo más que uno puede hacer es darse un abrazo fuerte.

“Tengo cinco años sobria.  Ahora ayudo aquí no más, que pusimos una casa de restauración.”

“Annie, se lo juro, me ha hecho muy feliz hoy.  ¿Cómo fue que se recuperó?”

“Casi me muero dos veces.  A la segunda me dije, ¿qué putas estoy haciendo aquí, Dios mío?  Tengo el hígado destrozado, tenía anemia, la sangre ralita… si yo le contara mi chiquita.   Pero Gracias a Dios, llevo 5 años sobria, un día a la vez… Ya hasta le hablo a mami,” me cuenta, todavía con ese modo de hablar tan particular de la calle.

Como siempre he dicho, cada quien hace de su culo, un florero.  Pero cuando alguien cercano decide vive en ese infierno, es como que le estén metiendo la flor a uno.

Nunca dejé de pensar en Annie y de sentir una angustia profunda en el corazón.

Ya no más.


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... ¿quién dijo miedo?...

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Historico de las historietas

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Escuchen bien, niñas y niños de la creación:
He pasado por muchas marthadas y momentos de angustia sudor y lágrimas, como para que alguien más lo tome prestado y sin permiso.
Robar es malo, malo, malo.
¡Los que roban se van al infierno, con el resto de sus amigos!

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