Desabrochando a Martha

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La verdad es que es muy difícil aceptarlo tan públicamente como en un blog.  Yo siempre lo he sabido, desde pequeña en realidad.  Es más, creo que mis papás y mis hermanos siempre lo sospecharon, pero no era un tema que se hablara abiertamente… es decir, mi conversación sobre sexualidad con doña Martha se dio a mis 18 años, en la romería antes de irme de intercambio, cuando ella me señaló una valla de condones Durex y me dijo: “bueno… ya sabe…

Así es que esto de hablar de cuál era mi preferencia sexual, no era algo que se diera.  En fin, lo cierto es que a mí siempre, desde pequeña, me han gustado los hombres.  Es más, a los 5 años le pedí a Leonarndo García que fuera mi novio, pero me dijo que no porque era novio de Stephanie.  Eso no impidió que en todas las fotos de anuario yo saliera viéndolo, con ojos de vaca ahorcada.

Ufff… la verdad es que es un alivio admitir mi heterosexualidad y que todo el mundo lo sepa de una vez por todas: me gustan los hombres,  me encantan los hombres.

…así es queeeeee… ¿qué hay de comer?…

Suena raro, ¿verdad?

O sea, ¿qué es este tipo de payasada, Martha?  ¿Qué te está pasando por la mente?

Bueno, si les parece una tontera que yo haya admitido que soy heterosexual, ¿por qué es una necesidad que nuestros amigos homosexuales lo admitan públicamente?  ¿Qué es ese deseo casi mórbido de señalar al otro para poder ponerle una etiqueta?  ¿Qué será?  ¿Pensamos que los vamos a rescatar de sus ataduras y le vamos a otorgar la libertad ansiada de ser lo que son?  ¿En serio pensamos que tenemos ese poder?  ¿O será más bien que lo ocupamos para poder hacer/resistir chistes denigrantes, ponerles apelativos despectivos y asegurarnos de no salir medio chingos delante de ellos porque y vaya a ser que les guste todo esta belleza que hizo mi mamá y Dios me dio.?

No me tomen a mal: entiendo que hay una necesidad individual por aceptar el verdadero Yo con todo y ángeles, demonios y bestias. Si es su deseo admitirlo porque ya no puede más, no puede seguir aparentando lo que no es o simplemente le dio la regalada gana… pues hágalo, que aquí todos creemos ser libres.

Mi crítica es hacia todas las personas que exiguen que alguien “lo admita”, es hacia ese egocentrismo, ese narcisismo que sentimos por encasillar a los que nos rodean.  Y lo digo en primera persona plural porque, por mucho tiempo, yo lo sentía así.  Por un lado, porque soy curiosa, por el otro porque en eso se esta convirtiendo esta sociedad.
El día que me di cuenta del error estaba hablando con un ex.  Él cayó en cuenta que amar se siente igual en cualquier cuerpo, se siente rico compartirlo y que qué importa si al vecino le gusta hacerlo con un tipo o una tipa, siempre y cuando no le haga daño a nadie, por supuesto.

¡BOOM! Su cerebro explotó.

Lo cual es cierto: el saber su sexualidad no le da un valor agregado a nuestra relación de amigos, porque lo interesante es que no le quita su habilidad para compartir secretos, frecuentarnos para tomar un café y contarnos nuestras vidas, acompañarnos en los momentos difíciles, celebrar acontecimientos magnánimos y participar de las cosas que le gusta al otro, en la seguridad que brinda el cariño mutuo.

A lo que voy es que dejemos vivir al otro a como nos gustaria que nos dejen vivir…

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Nadie dijo nunca lo contrario, pero es peor cuando esto lleva años… quinquenios… cuando ya son décadas de arrastrar el esqueleto de un fantasma que nació muerto.

Terminar con quien crees estar enamorada es uno de los peores eventos de la vida porque queda un vacío tan grande aquí, en el pecho… una ansiedad… un desatino… un je ne sais quoi

Empieza con la angustia apocalíptica de no poder ponerle otro nombre a la relación porque no se ha engendrado ese chiquito de la cotidianidad, de la intimidad, de los planes a futuro. No se puede pensar en proyectos porque no caben en esta locura. No se puede decir con libertad lo que se siente, lo que se desea porque es más grande el pavor a perder lo poquito que hay.

Pero, desgraciadamente, se siente, se desea.

Caes en cuenta que ya no podes invertir ni un microsegundo más de vida porque estás traicionando lo que siempre has creído: la vida es para ser feliz.

El legítimo: entre la espada y la pared.  Te conformás con los minutos de felicidad que te dan, te agarras a ellos como si fuera el cáliz de vida.  Aunque verdaderamente está lleno de amargo.  Empezás anhelar la vida de los otros y, después de medianoche, le das de comer al gremlin de la envidia: tome, jarte pizza y pastelitos como una perra porque si voy hacer un mounstruo, más vale que sea horrible, bien espantoso, para que corroa con ganas.

Mas llega el día en que si entregás el último gramo de energía que te queda, morís.  Solo queda la opción de enfrentar el duelo del desamor, de la soledad.  Comienza el tedioso proceso de abrazar la tristeza, darte el lujo de sufrir, de bordear los límites con dolor, mucho dolor.

Y entonces, un día…

T – “… no, esa boca… no me gusta cuando ponés esa boca…”

Y – “¿Cual boca? ¿Por qué? ¿Qué hago? ”

T – “Esa boca la conozco… la pones cuando estás pensando…”

Y – “¿Pensando qué?”

Silencio

T – “Que todo esto está mal”

Y – “Es que todo esto está mal”

T – “No me digas eso”

Y – “Pero vos entendés por qué”

T – “Sí”

Y – “¿Por qué?”

T – “No lo voy a decir”

Silencio.

Lo ves a los ojos… ¡Cómo cuesta ver a los ojos!… Llevalo a la mil cuando estás esperando que el tipo diga tenés razón, hagámoslo: escapemos a Timbuktu y seamos felices dándole la vuelta al mundo, como los errantes pájaros marinos… 

Es difícil mantener esa mirada durante el silencio porque mata…. ratatatata…. morís baleada por mil palabras no dichas.

Y – “No puedo más… No quiero más”

Le decís una y dos y tres veces más.  Él lo sabe.  Te abraza, fuerte, duro, no te quiere soltar, no te quiere dejar ir.

T – “Siento que soy tu problema.”

Lo sos.

Algún día vas a dejar de serlo.

¿Qué tal si intentamos que sea hoy?

 

Nota aclaratoria: La siguiente conversación por chat es verídica: imposible inventar una cosa como estas.  He obtenido autorización de las participantes para editarlo y compartirlo en el blog. 

Marcia: hello, ¿puede hablar?

Yo: No necesariamente, pero puedo contestar el chat

 Marcia nos mete a Ana y a mí en un chat.

 Marcia: ¿Uds. no es q tenían planeado ir a Perú?

Yo: teníamos, pero no lo coordinamos

Marcia: se van a morir

Ana: ¿por qué? ¿Nos va a llevar?

Yo: ¿que los tiquetes estuvieron en 150?

Marcia: los tiquetes están en $103.  No lo puedo creer

Ana: ¿están a las ya?

Marcia: me acaban de pasar el link, nunca había visto ese precio

Yo: si escogen un fin de semana y me prestan la tarjeta para comprarlo

Ana: ¡llévenos Marcia!

Yo: siiiiiiii, vamos… 4 días

Marcia: estoy literalmente con la boca abierta

Ana: ¡vamos!

Yo: ¿cuánto puede costar el hospedaje?

Ana: ¡yo si me apunto!

Marcia: jajajaja, yo no puedo chicas

Yo: ¿¿¿para qué alborotas el panal de las abejas???? ¿Para qué?

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿PARA QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ????????????????????????

Marcia: solo quería que sufrieran conmigo jajajaja

Ana: ¿¡para qué putas!?

Yo: vamos y dormimos en un parque

Ana: ¿el hospedaje es muy caro Marcia?

Yo: de viernes a lunes

Ana: ¡yo lo hago! quiero iiiiiiiir… Machu Pichuuuuuuuuuuu…

Marcia: pero en 3 días no hacen mucho allá

Yo: Marcia, coopere

Ana: si Marcia…ud está siendo parte del problema y no de la solución

Yo: bueno, vamos al desierto

Ana: ¡si vamos! (yo quería machu pichu pero ok)

Marcia: mae… está demasiado barato, no lo puedo creer

Yo: jale, comemos mierda

Ana: ¡vamos!

Marcia: ese tiquete vale min $800

Yo: pan, agua, azúcar, ¿qué más da?

Marcia: allá la comida es muy barata

Yo: este es el plan, nos vamos viernes, sábado vamos al desierto a hacer sandboarding, el domingo conocemos Lima. Regresamos lunes

Ana: awwwwwwwww… vamonoooooos

Marcia: dicen que para marzo esta igual

Yo: vamos en marzo

Ana: ¡demosle!

Marcia: ahhh pero mita va para rep dom

Yo: vamos en mayo

Marcia: wahhhhh… ¿un feriado?

Ana: Marcia callese! Jajajajaja… ¡yo voy cuando sea! Ud. escoja mita…

Yo: yo no tengo ni un cinco en este momento.  ¿Quién tiene tarjeta para comprarlos ya?

Ana: yo pero no sé si pasa… jajajaja

Yo: con paciencia y fe en Jesucristo

Ana: ¿le da?

Yo: pásela

Marcia: estoy en un predicament jajajjaa… está demasiado barato… ¿A q precio sale?

Yo: 103, cada una… ida y vuelta together

Ana: dele mita

Marcia: PERRAS!!!!

Ana: jajajaja… ¡¡¡vamos Marcia!!!

Yo: vamos Marcia… comamos mierda un día… el día de mañana se va arrepentir

Ana: ¡exacto!… adrenalina que llaman

Marcia: ¿cuánto sale esa fecha?

Yo: del 5 al 9 de marzo… hasta me sudan las manos

Ana: mae…voy a llorar digamos… Marcia!… no sea pussy… jajajaja… ¡vamos! la va a gozar… vamos a tomar tecito de coca jajajaja… 103 dolares, ¿verdad?… hablenmeeeee! no me dejen… ¡stay with me girls! stay with meeeeeee… jajajajaa

…justo en ese momento, hablaba por teléfono con Marcia…

Yo: bueno ya la convencí

Ana: awwwwwww… dele, ¡dele antes de que se arrepienta!

… cinco minutos después…

Ana: ¿¡que putas pasa!? 😥

Marcia: ya no sale el precio

Yo: la culpa la tiene Marcia

Marcia: NOOOO

Ana: ¿y para febrero?

Yo: ya no deja

Ana: nooooooooooooooooooooooo :'(… ¿y febrero?

Yo: no tampoco, yo no  le voy a hablar a Marcia en 3 semanas: 1 por jugar con mis sentimientos, otra por no decidirse y la última porque soy una vieja rabietosa

Ana: noooooooooooooooooooo 😥

… tres minutos después…

Marcia: para febrero si sale

Yo: ¡cómpreloooo! ya lo pudo escoger…escójalo… cómprelo

Marcia: suave

Ana: oiga mita dele para febreroooooo… dele Marcia

Marcia: que le di del 1 al 7… suave… no aguanto la presión

Yo: y swpuwa sw pFO … Y DESPUES DE PAGO… fue mucha mi emoción… no pude con el teclado

Marcia: no podemos tantos días, q fecha, del 4 al 8? de feb

Yo: dele

Ana: si me gusta

Marcia: de jueves a dom

Ana: sino del 11 al 15 y así nos pasamos el 14 y sus culioladas por el ass jajajaja

Yo: me salió del 5 al 9

Marcia: no mae esto debe ser un error del sistema, cuando le doy comprar cambia a 500

Ana: oh Copa más re hijueputa

Yo: del 1 al 4 me salió… ya le estoy dando booking… de domingo a miércoles… vayan pidiendo vacaciones

Marcia: suave… ¿y las visas?  No da tiempo

Yo: ahhh picha

Ana: ¿qué hay que pedir? ¿Vacaciones o visas? no entendiiiii

Yo: las dos… cuanto duran en dar la visa

Marcia: como una semana, de lunes o martes, para viernes

Ana: ¿¡por qué el destino no quiere que yo viaje!? 😥

Yo: no, ya no hay… ¿por qué Marcia es así con nosotras? ¿Qué le hemos hecho, Anita?

Marcia: mejor busquemos para Las Vegas… ¿yo que?

Ana: no sé mae… no sé

Yo: uno buena gente… la escucha… se toma el cafecito con ella

Marcia: yo quería compartir con Uds. mi descubrimiento

Ana: jajajajajaja

Yo: jajajaja… bueno, DC es siempre una posibilidad y si no voy a la maratón, podríamos ir para Halloween

Ana: Marcia y Las Vegas ¿qué? ¿¡También es otra mentira!?… jajajaja… hábleme con la verdad…no quiero más engaños

Marcia: jajajjaja… eso estoy viendo

Yo: jajajaja… eso YO lo estoy viendo… con mis 4 cuatrimestres y 6 materias, puedo decir…

Ana: jajajajajaja… 4 eyes check

Yo: hasta me siento mareada

Marcia: yo tuve q comerme un Milán… a ver si me tranquilizaba… no sabía si reír o llorar

Ana: que mierda

Yo: yo tengo que tomarme un té de manzanilla

Ana: eso iba a ser lo más loco que iba a hacer en mi vida… ¿¡se imaginan que playada y que desilusión!?  No lo hiceeeee

Marcia: yo también, casi me da un infarto

Yo: bueno, eso no hubiera sido lo más loco de mi vida… but it was up there

Marcia: maes

Ana: uh…ya las palpitaciones van disminuyendo…ya bajando revoluciones…es una verdadera lástima que este tipo de cosas nos sucedan a nosotras las personas buenas… ¿no les parece?

Marcia: todavía me sale, del 4 al 9, de feb… para que las suba… jajaja

Ana: ¿y las visas? no da tiempo o, ¿sí?

Yo: a mí me están sudando las axilas, ¿ustedes saben lo que es pasar todo el día con las axilas mojadas por este agarrón de burro?

Ana: si si da tiempo tons COMPRELOOOOOOO

Yo: ESO

NO

ES

DE DIOS

…15 minutos después…

Ana: mita se salió jajaja no pudo más jajajaja

Yo: jajajajaja… fue mucho para mí

Ana: ¿qué hay que preguntar en la embajada?

Marcia: del 4 al 11 si sale todavía… pregunte el tiempo para solicitar una visa y los requisitos… que queremos viajar el 4

Yo: oh por dios

Marcia: mae… yo también ya estoy transpirando… jajaja

Yo: no puedo… voy por un té y cuando regrese quiero respuestas positivas

Marcia: jajajajajajaja

… 20 minutos después de que me fui hacer el té, donde solo discutieron lo de la visa…

Yo: yo dije que quería regresar con respuestas positivas

Marcia: para el 5 está a ese precio también y para el 6!!!

Ana: uy!!!!

Marcia: eso si nos da tiempo

Ana: deleeeeeee

Marcia: del 6 al 10? o ¿hasta cuándo?

Ana: del 6 al 11… Del 6 al 10… cualquiera

Marcia: claro esos pasajes son todo el día de vuelo

Ana: ¿¡está afirmando o preguntando!?

Marcia: afirmando…

Ana: ¿salen? ¿Ud. nos abandonó?

Marcia: ¡¡¡¡¡¡casi 10 hrs en Panamá!!!!!!

Ana: no estoy entendiendoooooo

Marcia: nos vamos de shopping jajjaja

Ana: awwwww… vamonooooooos… jajajajaja

Yo: ¿ya lo compró?  Diga que si

Ana: jajajajaja… me está dando algo…no estoy entendiendooooo

Marcia: regresamos 10 o 11… ¡díganme!

Yo: 11… 10…

Ana: 10

Marcia: del 6 al 10

Ana: ¡voy a llorar!

Yo: esto

no

es

de

dios

Ana: no tienen idea la cantidad de litros de orina que hay en mi vejiga y no me atrevo a bloquear e irme solo para saber… necesito que Marcia me dé una respuesta positiva

… 2 minutos después… pero que parecieron una eternidad…

Yo: yo creo que Marcia no dice nada porque no logró comprar el tiquete… y no quiere que le caigamos de nuevo

Ana: ¿será? Marcia…por amor  a mi vejiga, dígame algo

Marcia:

SORRY

Flights matching your selections are no longer available. You may want to change one of the following:

Ana: fuuuuuuuuck… ya vengo

Marcia: estoy en copa suave… x eso no uso Expedia

Ana: ¡Im back!.. ¿¡Ya nos vamos el 6 entonces!? jajaja

Yo: jajajajajajajajaja… no 😥

Ana: ¿el 7 entonces?

Marcia: ¿7 que?

Ana: diay no se… ¿cuándo nos vamos? ¿Hago maleta?

Marcia: parece que si

… y mientras se pasaban números de tarjeta, Ana mandaba el billing por una foto en WhatsApp y demás enseres…

Yo: Esto es parir… de verdad: la espera, el sudor, la angustia

Ana: me duele el estomago

Yo: el dolor de panza… no sabes si es caca o qué

Ana: tengo nauseas…o hambre…no sé…

Marcia: ¿el billing address?

Ana: ¿le llegó?

Marcia: no

Yo: ¿por qué no se lo digitas?

Ana: (la foto) ¡no quiere salir!… es muy larga…voy

Marcia: digite esa mierda

…. Ana digita el billing… Marcia lo pega en la página… yo espero.  Todas con el corazón en la mano, cruzando dedos para que pase la tarjeta….

Marcia: … me va dar algo

Ana: me siento mareada… ¿será este estrés en serio?

Marcia: pasó… WUJJJJUUUUU

Ana: awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww… jajajajajajajajajaja… ¿¡nos fuimos entonces!?

Marcia: MAE NO LO PUEDO CREER

Ana: voy a llorar… ¿de qué día a que día?

Marcia: ahora si me va dar algo

Yo: del 6 al 10

Ana: JAJAJAJAJAJAJAJA… no lo puedo creer… jajajajaja

Yo: oh por dios… oh por dios

Marcia: ¿vamos a Nazca?

Yo: donde sea, voy a escribirle a mi amigo en este momento, ¿cómo cuánta plata necesitamos?

Ana: ¡yo voy donde sea!

Yo: yo también… mae, no voy a poder dormir, tengo que avisar en la U

Marcia: maes ya tengo el estómago revuelto

Ana: mae no puedo creer la felicidad

 

Y esta es la historia de cómo empezó mi viaje al Perú.

 

 

Exes

 

Yo puedo contar los exnovios con los dedos de la mano (sin ningún tipo de desorden): El Rey, Peor es Nada, Pantalones Blancos, El Ruso, Manolo y Heidi.  Con todos y cada uno de ellos he tenido historias dignas de no ser contadas, así como anécdotas que podrían ilustrar lo mala que soy para escoger hombres… porque seamos honestos: no le salen a una.  Yo creo que del tumulto de gente, una saca la varita mágica, apunta y dice “este espécimen raro es digno de andar a mi lado, por cuánto tiempo sea necesario, para darme cuenta de lo inútil que es continuar con la relaci[on… Bibidi Babidi Bu!

Solo una vez me terminaron, lo cual, considero un buen record porque significa que no estoy tan desquiciada… o que ellos tienen paciencia digna de San Antonio… o que ellos están peor que yo.  Aún así, de lo que estoy más orgullosa es que he sido muy clara en los motivos y mantengo mi palabra a las cosas que una debe ser fiel al terminar:

  1. Cuando se termina, se termina. Esa jugueteadera que le da a la gente de terminar y volver y terminar y dele para que le den y tome de vuelta… ay no, ¡qué cansao, por el amor a todo lo que es Santo y Bendito!  Yo respeto a quienes han pasado por eso o siguen en esa majadería, porque yo simplemente no puedo.  Sigo bajo el estandarte de que si terminamos, fue por algo y gracias a Alá.
  2. Nada de amigos. Ninguno ha sido amigo antes de comenzar la relación.  Todos han sido relaciones fortuitas que inició por mis propios medios, nadie me los presentó.  Así como no fueron nada antes, no tienen por qué serlo después y la sabiduría de internet es sabia: ser amigos de un exnovio es como agregar a tu raptor a Facebook.  Eso es una muy mala idea, que no tiene ni pies ni cabeza y a lo que podría dedicarle todo un post.

Pero hay dos en particular, a los que les guardo ese cariño de “ay, tantas cosas vividas, bebé, bello, divino, querido…venga pa´ acicalalo”.  Hace poco ambos vinieron a visitarme (porque cuando sale uno, aparecen todos).

El Rey… ay, ¡cuánto quise yo a ese hombre!  Ahora que lo veo en retrospectiva, pueda ser que sí es creidoso, engreído, algo cae mal, pero él me hacía sentir viva, me chineaba cantidades industriales y lo más importante: yo siempre tenía la razón.

Con el cuento de que había dejado un televisor arreglando cerca de mi casa, se estaba jugando el chance de venirme a visitar, pues bien sabía que yo podía tirarle la puerta en la cara.  Hablamos un buen rato, qué cómo va el trabajo, su familia, la mía, los viejos tiempos, lo bien que nos vemos.  La verdad, de a de veritas, me alegré de verlo.  No solo porque está bien guapo (a como yo lo puedo ver), también me hizo reflexionar el largo camino que he recorrido.  Al despedirnos me preguntó:

ER: “¿Por qué me recibiste? Pensé que me odiabas y que jamás me querías volver a ver”

Yo: “Diay… la verdad llegué a despreciarte un poquitito.  De por sí, ya ha pasado mucha agua bajo el puente.”

Con Peor es Nada es algo diferente solo porque fue mi amor platónico durante toda mi infancia y, de alguna manera, mi relación más larga.  Cuando ese hombre me empezó a dar pelota, yo no podía contener la contentera de mis entrañas.  Creo que no funcionó por mi gran inmadurez y bueno, él es unos cuantos añitos mayor que yo, queríamos cosas diferentes de la vida y así.

Eso sí, de todos los novios, cuasinovios, andantes, peores es nada y domingos sin cable que he tenido en la vida, él es el único que me ha hecho sentir hermosa en mi propia piel.  Sin dejar de lado que ¡qué hombre, por el amor!  Era una cosa maravillosa salir con él, tener monólogos de nada y reírnos de todo.

Pues me va escribiendo un correo con solo una frase: ¿Seguís ahí?

Intercambiamos un par de mensajes, yo contándole de la maravillosa vida que llevo, él contándome de su hermosisisima familia, yo preguntándole por el papá, él contándome que me stalkea en Facebook.  Al final, historia larga corta, vino a visitar y yo hablé por horas (porque él casi no habla)

La diferencia con ellos es que no hubo insultos, no hubo ni una sola discusión y cada uno sabía la tusa con la que se rascaba.  Ellos fueron transparentes en lo que podían ofrecer y yo podía aceptarlo o no, aunque yo no supiera qué quería.  Además, siempre estuvo claro que estaba en mí, el momento del hasta aquí.

En fin, ¡qué bonito que es recordar!  Ese ex al que uno guarda un je ne sais quoi.  ¿Ustedes también guardan un recuerdito así?

NOTA: Hace más de cuatro años, un amiguito (el mentao N.) me insistía que yo escribiera cualquier cosa, pero que no lo dejara de hacer.  Un día me encabroné  y escribí esto.  Lo encontré en el baúl de los recuerdos mientras buscaba a Benedetti.  Espero les guste.

Quieres que te escriba algo.  Cualquier cosa.  Cualquier tema.  Creo que lo único que esta en tu mente, después del sexo y el trabajo, es que yo tengo que volver a escribir.

N.… yo no quiero…

Me insistes, me acosas, me persigues, me recuerdas constantemente, me preguntas el tema, cuantas páginas llevo, si escribí ayer o si lo pienso hacer hoy.

“No, no he escrito”, te digo.

Y te enojas.

Vos crees que no lo quiero hacer, que soy perezosa, que no le dedico suficiente tiempo porque “así soy yo”.  Yo creo que me quieres ayudar, quieres verme feliz, quieres que cumpla mis sueños porque vos sos así con todos.

Pero no te enojes.  No te enfades cuando te digo que me dejes en paz.  Hablar del tema me da chicha porque… no sé cómo explicarte… no puedo.

Para vos es sencillo insistir porque precisamente sos vos.   Para mi no lo es porque precisamente soy yo.  ¿Cuándo no me he complicado la vida?

Escribir no es tan fácil para mí: es todo un ritual.  Para sentarme frente a la computadora tengo que estar descalza, en mis pantalones de escribir; tengo que tener todo lo que pueda necesitar a mí alrededor para no tener que levantarme, como comida, agua, Coca-Cola o café, cigarros, encendedor y celular.  Mi cabello tiene que estar recogido, mis uñas cortas y mis perras lejos en el patio.  No puedo tener nada que me estorbe como aretes, reloj, cansancio, ansias y hambre.

Con todo listo, solo hace falta soledad y silencio.  Mejor si es de noche porque nadie me molesta.  Para mi, seria fenomenal que mi abuela hiciera efectivo su club de cajas fúnebres… que mi hermano y su esposa se volvieran sordo-mudos… o irme a vivir al convento de Carmelitas Descalzas en medio de los Pirineos!

Llámalo blah, blah, blah… el punto es que me siento obligada a estar cómoda para hacerlo bien.

Me exasperas cuando me decís que escriba una página hoy.  ¿De qué voy a escribir?  ¿Cuál critica?  Porque escribir por escribir no va conmigo.  ¿Cuál voz?  ¿Cuál tiempo? ¿Cómo empieza? Y más importante aún, ¿cómo termina?

¿Cuándo me entenderás que las historias tienen su propia vida?  Solo que su vida es como el caminado del cangrejo.

Yo no las puedo manipular, ni acelerar.  Ellas vienen cuando quieren y nacen cuando escribo el primer borrador, pero todo gira alrededor del desenlace.  Es un motivo para la historia, como el chiste del güila que le dice al papá que el gato se murió.

Después, tienen que descansar y madurar en mi cabeza.  El tiempo las tiene que enriquecer con colores, sabores, aromas y tiempos.  Al final, sin presiones, justamente cuando es adecuado, me volverán a buscar.  Tomarán la forma que desean y habremos terminado el tormento.

Es como la historia de mi abuela que leíste el otro día.  Tiene cuatro años y todavía no es su momento.  De vez en cuando la abro y la releo, para confirmar que sigue latiendo.  Pero como el zapateador de flamenco: si no tiene el duende, no se siente igual.

¡Claro!  Para redactar una noticia no soy tan paranoica.  La noticia esta ahí y se limita a contar qué, cuándo, dónde, quién, cuál y por qué.  Siempre es lo mismo en cuanto a voz, tiempo, crítica .  Esa no tiene vida, como una roca que simplemente esta ahí.

Llámame loca… el punto es que las historias son como el Zinfandel.

Te explico que no tengo una buena computadora.

“Usa la del trabajo.  Quédate dos horas.”

¿¡Que no entiendes que no voy a poder concentrarme!?  Y si no soy la personificación del cubito Maggie, me convierto.  Soy Hulk en mujer.  Me torno en una verde ermitaña amargada.

Ya te tuviste que dar cuenta que yo sí me distraigo con el movimiento de la flecha del mouse.  Una vez trataba de escribir en la tarde y no podía porque mi hermano estaba ensayando en la batería.  De pronto, me asusté de mi gran capacidad intelectual para seguir una mosca.

Hablando en serio, te voy a decir algo que no lo he dicho a nadie: me da miedo.  Me da pánico no llenar las expectativas de la gente y busco cosas que hacer antes de.  Lo cierto es que escribo para mí, a nadie le enseño nada.  En la universidad no tenía otra opción.  Lo que he escrito desde que salí es para mis ojos only.

No entiendo de dónde sacan que escribo bien.

….  y apareces vos… como chiquito de tres años preguntando por qué no escribo…

Llámalo bullshit… el punto es que hasta me sudan las manos de solo pensar que estas leyendo esto.

Además, súmale: es un lujo que no puedo costear.

Escribir implica mucho tiempo que no tengo.  Hay que pensar, buscar, investigar, entrevistar, estudiar, redactar, repasar, editar, leer, aprender, hablar, intentar, responder, saber, visitar, escuchar, esperar.  ¿Cuándo voy a poder hacer todo eso?  Para cuando salgo del trabajo, ya todo esta cerrado: bibliotecas, departamentos de prensa, oficinas públicas y privadas.

Además, entre las cosas de mi mamá, el trabajo, mis hermanos y sus cónyuges, mis perras, mis amigos, mi papá, mi abuela, mis loqueras… cuando tengo mi tiempito libre, lo único que quiero es desconectarme: fumar, tomar guaro y dormir (en ese orden)

…tras de todo quieres que haga ejercicios…

No creas que me estoy rindiendo, porque no es así.  No creas que son excusas, porque tampoco.  Mi deseo por escribir es tan grande, que me hace insignificante.  Por eso mantengo mi diario, devoro libros, me sumerjo en la National Geographic y hago cosas que me inspiran, como ir al museo, a la opera, al ballet.

O conocer a la gente.  Por eso saludo a todo el mundo, porque me interesan, me inspiran, porque sé que guardan una historia que el mundo debe conocer.

Llámame pura mierda… el punto es que así soy yo.

¡Ay N.…!  ¿Cómo te explico?  ¿Cómo te hago entender que mi pasión por escribir es tan fuerte que me llena de alegría y me drena de tristeza?

¿Nunca has sentido algo así?  Algo que sea tan desesperante que no puedes contenerlo, que necesitas hacerlo, ojalá, todos los días y a todas horas.

Es como hacer el amor.

La historia es un amante que me seduce en mi cabeza: me enreda en una maraña de sentimientos.  Lo hace de  tal manera… que hasta me eriza las piernas.  Es un amante con el que quiero estar y no lo puedo hacer en la primera cita.  Tengo que ir con buena letra o puede salir todo mal.

Empezar y mientras lo hago me emociono, soy feliz, me hace sentir completa, tengo fuerza, valor, puedo conquistar el mundo.  Siento que soy mujer, única, etérea, voraz.  Soy  yo.  No importa la fecha, la hora, todo puede esperar.

No hay nada más en el mundo, solo la computadora y yo.

Con el punto final, siento un regocijo interior tan fuerte, tan desesperadamente abrasador, que también me hace vulnerable.  Me puede hacer llorar y reír al instante y al mismo tiempo.

Y quiero volver a empezar.

Hasta llego feliz al trabajo.

¡…Ay, no sé, N.…!  No sé cómo explicarte.

Pero de una vez quedas sentenciado: en la vida te atrevas a dejarlo de hacer.  Ni se te ocurra no volver a preguntarme si he escrito.  Es solo por hoy que no te quiero ni a tres metros quince de mí preguntándome cada tres segundos que si ya empecé.

Tal vez si son blah, blah, blahs… Tal vez sí estoy loca.  Tal vez si es bullshit.  Tal vez sí soy pura mierda.

El punto es que hoy quieres que yo escriba y yo solo quiero dormir.

"Seremos mejores amigas por siempre porque ya sabes mucho."

Algunos me han preguntado por qué no he vuelto a publicar en las últimas semanas y la verdad es una: he estado guardando luto.

Si damas y caballeros, el luto por la cantidad de gente que consideré mis amigos y ya no lo son.

Estoy en estas mariconaditas porque, en estas semanas, se cumplió un año del “divorcio” entre mi roomate del año pasado y yo.  Una separación que tal vez me dejó con la fama de la mayor loca bipolar de este mundo (según dicen), pero que también me dejó sumergida en un cansancio emocional.

Aun y a pesar del mal momento, también es el aniversario de la mayor expresión de cariño de un gran ser humano, quien no solo abrió las puertas de su casa, sino que también me permitió compartir con su maravillosa familia, su mayor tesoro.  Ese mes que estuve con una gran y verdadera amiga, me llenó de la paz necesaria para seguir adelante y tomar aún mayores decisiones.

Ese gesto de bondad y misericordia solo demuestra lo que dijo un compita por ahí: “No nos vemos mucho, pero somos los mejores amigos… porque hemos estado más en las malas que en las buenas.”

¡Ah puta!, ¿con que eso era así?

Eso toma mayor sentido cuando le sumo lo que alguna vez me dijo una amiguita argentina después de una gran discusión y su consecuente reconciliación: “Ahora seremos amigas para toda la vida, porque ya superamos nuestra primera gran pelea.”

Por eso, muchos de los que menciono en Mi familia entre extraños, ya no somos tan cercanos.

Digamos que algunos con razón, como aquella excéntrica, quien me metió en una telaraña de mentiras con objetivos oscuros y turbios, sin importar a quien se llevara entre las patas.  O está aquella vez en que alguien dijo la frase perfecta, el día adecuado para darme cuenta que tenía que delimitar la relación con un grupo de amigos.  O también han pasado los que están en círculos viciosos de los que, de no haber puesto distancia, yo hubiera terminado sumergida en el famoso tanque séptico: a como dijo alguna mente brillante, a los amigos los llevamos al cementerio, pero no nos enterramos con ellos.

Es que  llega un momento en la vida en la que hay que dejar el drama sin sentido y la gente que lo crea, para rodearse de personas que te hacen tan feliz… que te ayudan a concentrarte en lo bueno… o por lo menos eso fue lo que leí por ahí…

Aunque, también, hay de esos grandes seres humanos con corazones sin límites,  que las circunstancias de la vida actual son las que nos han impuesto esa separación… y son los que más duelen, aunque no te mata.

Es que así es la ley de la vida: todos vienen, la mayoría se van y son pocos los que se quedan.

Ahora bien, seamos realistas: aunque canto como los ángeles (eso, evidentemente fue un chiste)… tampoco soy un anillito de oro, que todo el mundo quiere tener, abrazar, besar y guindar en una cadenita al rededor del cuello como Gollum.  Más de una persona ha de estar feliz de no escuchar mi cantaleta de siempre.

En fin, este es un brindis honorífico por aquellos que se han ido, para que la vida los llene de lo que se merecen; por los que todavía están, para que la vida nos siga dando fuerza para aguantarnos; y por los que vienen, para que la vida nos apresure el paso y comencemos a disfrutar de los bellos momentos juntos.

Tengo  una personalidad histérica y un pensamiento analítico que no me deja vivir en paz. ¿Qué puedo decir? Soy mujer.  Y entre histerias, historias e historietas, creo que mi amiguito El Creídoso entró en el círculo histérico, soltando la bomba A: “Marthita, tal vez yo no sea el experto en estos temas, pero solo tengo un consejo que te va a funcionar y creo que es efectivo: disfruta tu vida, disfruta de la compañía del que está a tu lado y vas a ver como lo que quieres, se da.”

…pinche vida…

¿Por qué los hombres ven todo tan fácil?

¿Por qué las mujeres nos lo complicamos todo?

¿Qué es esa cuestión que siempre nos gusta estar dándole vuelta a las cosas como la bruja de Blanca Nieves que revolvía y revolvía y revolvía su veneno aniquilador, sin darse cuenta que esos vapores verdes la hacen ver fea? ¿Por qué no somos como el cazador que no mató a la Blanquita, llevó el corazón de ciervo y siguió su vida como si nada, después de haber hecho lo que quiso?

La verdad, esta es una de las grandes incógnitas de la humanidad que ni Stephen Hawking, con la ayuda de Jack Canfield y Mark Victor Hansen, va a poder resolver.

Pero esta es una de esas pocas veces que este Creídoso tiene razón.

Verán, este es el pensamiento lógico detrás de su hablada: entre más invierta neuronas en cuanta cosa que sucede en el mundo, menos se entera de lo bonito que se surfea en esta vida.

Y esto aplica para todo: si se pasa dándole cabeza a la vez que se equivocó en el trabajo, no va a poder regocijarse de todos los éxitos.  O como el bendito juego entre sexos: por estar pensando que si esa mirada significó algo, no se da cuenta del momento tan espléndido con esa persona. O con la eterna bancarrota: si se piensa tanto en que tiene que rendir el dinero hasta el  próximo pago, se va de las manos sin haberlo disfrutado.

Ahora bien, para lograrlo, se tiene que empezar por ocupar el cerebro porque, como dice doña Martha, cuando uno tiene mucho tiempo libre, solo en estupideces se piensa.  Hay que buscar pasatiempos que nos hagan más inteligentes (leer), más saludables (correr), más interesantes (estudiar la Teoría Sobre la Motivación Humana o La Pirámide de Maslow)  El punto es estar haciendo que se hace.

Una vez que esas irrelevancias de la vida pasan a un segundo plano, es entonces cuando se comienza a deleitar de la compañía del mundo que nutre con sabiduría y energía positiva, hasta poder abrazar la tan importante soledad, que facilita el contestar las temidas preguntas: ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Cómo voy a llegar ahí?

Entonces, se deja de perder el tiempo en banalidades, para empezar hacer lo que verdaderamente gusta, ama, apasiona… y se es simplemente feliz.

Claro, esto es de aplicar con moderación y bajo receta médica, pues se puede llegar al valeverguismo… y que jodido entrar ahí.

Como nota al pie, quiero denotar que queda comprobado lo que dije al principio de esta historieta (eso de que analizo mucho y etc.), porque si no, ¿cómo pude haber agregado más de 500 palabras a las primeras 49?

¡Qué vida la mía!


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